Inversión en Metales Preciosos: invertir en plata 02/25/2010 at 5:33 PM
Hay montones de inversionistas que tradicionalmente han invertido su dinero duramente ganado en el mercado de valores y fondos mutuos y nunca diversifican. Los medios de comunicación desde hace años, tienen mal la reputación de la plata que casi nunca ha perdido su valor, los metales preciosos en el mercado este año han alcanzó un nivel máximo y por supuesto, los malos inversores que perdieron sus camisas en el último mercado alcista cuando compraron alto y vendieron bajo, que es exactamente lo contrario de lo que se quiere hacer en cualquier tipo de inversión, por lo que no es de extrañar por qué la mayoría de los inversores no ve con buenos ojos invertir en plata.
¿Es aconsejable invertir en plata? Desde hace un tiempo los medios de comunicación nos bombardean con noticias de que el oro es el refugio ideal en tiempos de crisis, que siempre sube, que está marcando máximos históricos, que los ricos sacan el dinero del banco para comprar lingotes, que los vendedores de plata y monedas no tienen suficiente para cubrir la demanda.
Suena un poco a aquello de que la vivienda era una gran inversión, que nunca bajaba, así que mucho cuidado. La plata está subiendo no porque sea un valor refugio sino porque mucha gente está comprando en parte animada por esas noticias, con lo cual existe una fuerte especulación en torno a la plata, un metal que no tiene sentido como refugio y en el que la inversión en el mismo en estos momentos puede ser tan arriesgada como en renta variable.
El que quiera invertir en plata adelante, pero el consejo es informarse bien antes y no dejarse llevar por informaciones que muchas veces son mas sensacionalismo o publicidad que otra cosa.
No podemos descartar que la reciente subida experimentada por las materias primas tenga un componente especulativo en el corto plazo. Sin embargo, en el caso específico de la plata, podemos pensar que el ajuste está relacionado a su vez con una reducción importante de la oferta, que se ha ajustado rápidamente a las previsiones de una demanda débil. En general, no nos parece que la apreciación de los precios sea de una naturaleza que genere inflación.
Si bien es cierto que en los meses de verano de 2009 podíamos temer un riesgo de recalentamiento vinculado a un crecimiento simultáneo de los países desarrollados y de los países emergentes, el contexto de debilidad económica actual hace poco probable que se produzca un desequilibrio entre la oferta y la demanda. Aunque la demanda de materias primas por parte de los países emergentes sigue siendo fuerte, no parece probable que ésta engendre una subida de una naturaleza capaz de generar inflación por sí misma.
